miércoles, 11 de diciembre de 2013

Sin sorpresas con Affinion International

Hace poco contrató mi novia un viaje de estos que te dan en la empresa en la que trabaja, en una especie de sorteo que hacían a través del sindicato y que sin saber exactamente cómo ocurrió, y le tocó a ella. Un fin de semana pensión completa en un hotel de Fuengirola (Málaga). Somos de Málaga capital, así que muy lejos tampoco teníamos que ir. Yo iba reticente que todo hay que decirlo, pues me sonaba a esos viajes que hacen para los jubilados en autobús, donde a mitad de camino como en el viaje a Albacete, te intentan vender unas cacerolas, pues la empresa que vende las cacerolas es la que subvenciona en gran parte, el coste del viaje.

Nada de eso. Se trataba exactamente de lo que le habían ofrecido ni más ni menos: un fin de semana en un hotel, con todos los gastos pagados, y vaya disfrute que nos pegamos del fin de semana, pues por más que nos pillara cerca de casa o precisamente por eso, Fuengirola era un sitio donde apenas habíamos estado más allá de alguna que otra ocasión en la playa, pero ni habíamos callejeado ni conocido nada más allá de la playa y obviamente la carretera, así que pillamos el viaje con ganas y quedó como una escapada más, de esas inesperadas y que son al final las que más disfrutas.

Y era precisamente lo que decían que era, porque se trataba de una de esas acciones que ocasionalmente contratan las empresas para sus empleados, dentro de un plan estratégico para la mejora de las relaciones con el personal (que ahora lo llaman recursos humanos), y lo encargaron a otra empresa, en este caso Affinion International, que por lo visto está especializada en este tipo de acciones de marketing para empleados.

La idea una vez disfrutada de ella, es de lo más acertada, y desde luego hace que los empleados miren a su empresa con mejores ojos. Y de eso tal vez se trate, porque si al empleado le va bien, a la empresa también. Y viceversa.

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